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Antes que nada voy a aclarar el por que el titulo de playa del fuerte, salimos este viernes de campamento, fuimos hasta Gaboto, entramos el auto, preguntamos si podíamos bajar y armar el gomon y después dejar el auto, sin quedarnos ahí, nos íbamos a acampar a la isla si dijo el don, pero tienen que pagar como si estuvieran aca, y con el dolor de semejante dinero (15 pesos estadia cada uno 10 el auto y 30 la carpa) mi novia para no hacerme calentar, pago y ni me conto hasta que estabamos en la isla…. El sabado a la vuelta, una señorita regordeta cuando nos ve bajar las cosas no nos dice nada (desarmo casi todo el bote, cuando vamos a buscar el auto al estacionamiento no nos deja entrar, nos dice que no nos habían cobrado, que no podia ser que haya bajado el bote ahí, yo!, bue en fin la mandamos a freir churros le gritamos bien gritado ladrona, y nos subimos por la bajada publica, (cargue el bote, instale el motor de vuelta y me las tome) se ve que me quería cobrar dos veces la acampada en el predio que nunca hicimos… no voy nunca mas, anda a saber con que otras cosas se aprovechan de la gente. Me da  asco pensar en la comida!, y deben pensar que son vivos vor que me sacaron esa plata.. por suerte el resto del finde estuvo de primera.

Fuimos dos fines de semana, el primero a pasar el dia, y el segundo a acampar.

Ahora si vamos a la pesca, el primer finde salimos recorrimos por las cañitas dimos una linda vuelta por las islas y el Paraná, sacamos  uno lindo con señuelos, (rapadita rnr 8) después bajamos hasta el remanso Pellegrini y volvimos…  bien enfrente de la boca del carcaraña sacamos muchos chiquitinies, (hasta 2 k) es un buen dato para el que valla en cayac

El segundo fin de semana, salimos por las cañitas al parana y nos metimos en la damajuana, hasta el fondo, hay muchas correderitas, que dan muchos doraditos pero de los chicos, en algunas salidas de lagunas, de aguas negras, sacamos algún que otro dorado muy naranja, hermoso

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POR: JUAN CRUZ ROMERO

EL 24-09-2011 viernes, teníamos planificado salir luego de cortar todos en el trabajo para la zona de Gaboto y acampar en las islas, buscando el dorado contra el Paraná, por desgracia amaneció horrible, una de las lanchas suspendió el viaje de entrada, confieso que no quería suspender, sabía que iba a estar feo hasta el medio día por www.windguru.com, una buena pagina de pronóstico del tiempo que nos informa, con 12 horas de retraso gratuitamente o con tres horas si es abonado, de las velocidades y las rachas del viento, aparte de la temperatura y la nubosidad diferenciando tres alturas de nubes, cuestión que es muy útil una vez que le agarramos la mano a la información…

Bueno, sabido esto al terminar mi jornada laboral, y con el auto cargado voy a lo de mi hermano, mariano, con quien tenía programada a salida, y me encuentro con él listo y con el bolso armado, al grito de…”vamos igual, va a mejorar”… bue. Si insistís, vamos, pero no a Gaboto, vamos para el lado de entre ríos, a las cuevas…. listo, salimos…. y tipo 17 ya estábamos botando el gomón desarmable al agua, partimos para una zona recomendada por amigos, años anteriores, nos dimos cuenta de que la isla en esos lugares estaba pelada, con pocos árboles y sin leña, así que decidimos retroceder un poco hasta un saucedal, armar campamento y salir urgente a pescar, porque habíamos notado que habíamos dejado la parrilla y el matambre para la primer noche olvidados en casa, así que salimos a probar suerte con señuelos, y ver si nos procurábamos nuestro alimento… hicimos una pasada de trolling en la zona elegida, el pique no se hizo esperar, un dorado muy lindo que después de la primer foto en el reboleo de energía del bicho volvió por sus meritos al agua, no es muy seguro meter a los peces en el gomón, ya nos pasó que se ensañen con la manguera de la nafta, y casi nos dejan en el rio… es chico el bote para estos menesteres…. verdaderamente zafó de la parrilla (que no teníamos) al ratito, o sea, a la segunda vuelta, la caña de mariano acuso esfuerzo, que se transformo en cena, un dorado muy lindo también, digo lindo hablando de la zona, que agradecemos al rio por darnos semejante alimento… (es la foto que parece de noche por que usamos el flash)

Acabada la faena, decidimos volver ya que el sol se había escondido y el enjambre de arroyos era temible, sumado a nuestro desconocimiento y la falta de luna era una mala combinación, así que nos dirigimos al campamento, a juntar leña y diagramar de alguna forma algo que contenga la presa sobre las brazas, así que sacamos un poco de scoutismo que nunca nos deja y con algunas ramas de sauce verde hicimos una parrilla, que duro todo el campamento… sal y limón, y a dormir tranquilos, previa caminata nocturna, muy linda isla elegimos.

El sábado a la mañana, yo elegí torrar, mariano salió a ver que veía por la isla, preparamos el desayuno y tipo 10 salimos a pegarle una pasadita con señuelos, el dia esta tremendo, implacable, zarpado, el viento había cambiado era norte en ese momento, pero venia fresquito… la pesca se dio bastante bien pero no tan firme como esperábamos ya que el día anterior hicimos dos intentos y fueron dos piques, esta vez derivamos, troleamos, y sacamos unos cuantos chiquitines de cerca del kilo… y algún pique lindo errado, tipo una volvimos, comimos unos sanguches de milanesa que teníamos listos y descansamos un rato…

A la tarde, tipo 17 salimos de vuelta, ahora recorrimos un poco mas rio abajo, y sacamos dos o tres dorados lindos, no muchos, pero lindos, divertido, el pique también se dio con mosca..

Cuando volvimos y nos estábamos disponiendo a hacer un guiso, nos dimos cuenta de que nos habían sustraído la olla, que estaba al costado de la carpa, limpia, solo la habíamos usado para el agua de los mates, esto nos dolió y ya queríamos salir a increpar a la gente de una rancho que habíamos visto más abajo, pero nos calmamos, para no mandarnos ninguna de rambo por una olla… fue la de cal o la de arena como gusten, así salimos otra vez a buscar un dorado para hacer nuevamente a la parrilla, cuestión que no nos costo nada, ya que era al atardecer la hora pico del pique… .

A la noche salimos a caminar la isla, vimos varios gatos overos, negros y bastante creciditos, muchas comadrejas, y muuuchas vacas torrando por ahí… después de otra linda caminata nos tomamos unos wiskis y nos dispusimos a torrar para recargar las pilas

Ya en el domingo, hicimos otra vez la pasada matutina, con mosca y señuelos, sin muchas ganas por que pasaban lanchas, sacamos 5 o 6 doraditos, y decidimos dejarnos llevar por el rio tomando unos mates, paseando, mirando los animales de la isla, cuando de repente después de bajar bastante, veo una corredera que salía de una laguna lugar propicio para que este acechando mi dorado, tiro, y saco en el primer pique un doradito muy chico, pero cuestión que sirvió para activar a mi hermano que tira, ya pasada la salida de la corredera, en un lugar que el arroyo se ensanchaba.. prende un hermoso bicho grandecito, tiro al lado y prendo otro, esta técnica la bautizamos con juan manuel (titi) un amigo y participe del blog, como “robando hermanos”, ya que el dorado caza en cardumen y ataca a otros cardúmenes, muchas veces se da que hay peces esperando que el dorado cazador se le escape algo de su boca, o tratando de acorralar al cardumen de forrajeros, que en este caso eran nuestros señuelos… si teníamos 10 cañas sacábamos 10 dorados, se veían 6 o 7 detrás cada una de nuestras capturas… así fue que pasamos la mañana pescando bichos lindos con señuelos y con fly cast, que no corría con la misma suerte, por la velocidad del rio, la mosca, no llegaba a profundizar lo necesario, además de la ineficacia de la línea que estaba usando (era de hundimiento lento, ya que en otra pesca una palometa me corto al medio la de hundimiento rápido).

Mas o menos a las 13:30 decidimos cortar y volver al campamento a ver si podíamos hacer el estofado a la cajita ya que no contábamos mas con la olla… llegamos, abrimos entera la cajita de cindor, si! Era una chocolatada y no un vino!! Dicen que con vino funciona mejor.. será una excusa? creo que si. Cortamos la carne chiquita, cortamos cebolla, y colocamos, cebolla-carne-cebolla, previo condimento, y le agregamos algo de puré de tomate, le armamos un soporte con una estaca de la carpa, un balancín de pesca de alambre y unas ramas de sauce verde, lo pusimos cerca del fuego y le fuimos arrimando brazas… como a la hora comimos un guisaso, en porción chica, mientras, nos saludaba prefectura desde el rio y nos veía saborear nuestro almuerzo campero. Sin más, ya habíamos desarmado el campamento, pegamos la vuelta tipo 17, y volvimos a Rosario con la panza, el alma y el corazón dichosos.

Costo de la salida.. dos tercios de tanque de nafta de 24 litros, dos sanguches de milanesa, un pure de tomates, tres cebollitas, algunos señuelos perdidos por dorados ultra voraces, un vino, un par de vasos de wisqui, café, masitas, una cindor y la nafta para recorrer cerca de 100 km por ruta..

Señuelos rendidores: rapala ratling 8, y chinos grandes varios y a gusto, creo que cualquiera que ande bien en esta circunstancia pesca, pero es determinante que nade bien, las moscas mas pescadoras fueron oscuras, lastradas, con línea de hundimiento.

Saludos a todos y nos vemos en el rio.

27/09/2010

AUTOR: PEDRO AMELONG

Hola Gente!

Quería contarles que el finde el tiempo nos permitió huir por segunda vez y guarecernos en las hermosas islas a la altura de la Boya 500.

El lugar: Increíble, cada mes que pasa, más linda y florecida la isla, los pájaros y animales completan un paisaje de flora esculpido a mano.

El sábado por la mañana partimos nuevamente desde Puerto Gaboto con rumbo a la Boya 500, que un tiempito atrás había pagado bien, pero obvio que queríamos más.

La primer parada la hicimos cerca del medio día, en una isleta que divide el cauce de un riacho formando dos correderas fuertes y con troncos en las costas sumergidos en su costa que forman la guarida natural del dorado pez. Por más que la picada estaba tentadora, las ansias y ganas de pescar tiraban más que dorado enojado, y me fui para la punta donde chocaba la correntada aprovechando que se facilitaba el cast.

Varios tiros y piquecitos que no concretaba, hasta que la mosca se metió abajo del tronco caído, y la sorpresa gano la punta de la caña con una frenada que parecía un bruto enganche…clavada por las dudas y el salto que delató la presencia del oculto pez!!! Se trabó una lucha hermosa para evitar que gane los palos, varios saltos de medio cuerpo afuera, yo a los gritos de locura, y con la ayuda de Lucas pudimos sacar el hermoso animalito.


Que alegría che, ya se anticipada una jornada prometedora. Enseguida se sumaron Lucas, Seba, Pablo y Bruno, quienes también pincharon unos lindos doraditos a mosca.


Picamos algo rápido como para engañar al estomago y seguimos viaje hacia el punto de campamento. Sin perder tiempo armamos la ranchada y nos dividimos en 2 lanchas: en una Lucas y Bruno, y en la otra los dos Seba, Pablo y yo.

Comenzamos intentando a los palos desde la lancha (nunca había pescado de esa forma, así que Pablo me enseñaba la técnica), y los chicos sacaron un par y seguimos hasta una entradita a un lagunón donde el viaje anterior habíamos sacado muchos doradillos, pero esta vez no estaban a full, pero Seba sacó una Tarucha que más bien parecía dorado por como saltaba y peleaba: explotaba el agua cada salto que hacia el bicho, era realmente grande y agresiva. Después sacó otra algo más pequeña, y me arrime a probar suerte, pero picaban muy suavecito y no pude pinchar ninguna…

El otro Seba, aguas arriba anduvo muy bien con los doradillos, y despeluchando sus primeras y hermosas moscas que se ató. Por mi parte, le intentaba a un árbol hundido que prometía mucho, y tuve 3 piques de un lindo dorado, pero no lo pude sacar al muy habilidoso, y me cobro una mosca ese tronco che.

Volviendo a la ranchada, el motorcito ya renegaba un poco, así que con Seba bajamos en una isletita muy chica que nos regaló algunos doradillos, y a Seba un tremendo bichazo le tomo la mosca, corrió a los palos y cuando intentó pararlo… Pah!, como que se le enfureció y le cortó el leader el dorado!!!

Los otros dos tripulantes intentaban a los palos. Volvimos a tomar unos mates en la ranchada, y nos rajamos con Seba a seguir pescando en otra isleta que estaba cerquita y con muchos palos caídos alrededor y una enramada que nos permitía cruzar de a pie hasta la isleta. Plagada de doradillos chicos la enramada esa, de a poco nos fuimos hasta la punta donde habían unos palos muy tentadores, a los que Seba le saco varios doradillos, y a mi me saco varias moscas ese tronco y no me regalo ningún dorado… jajaja!


Volvimos a la ranchada, y la otra lancha nos contó que hicieron una pesca excelente. Muchos doradillos, varios dorados lindos, algunas palometas y Facu y Nacho que la descosían con carnada…que más no?





Pollazo al disco de cena, bebidas de por medio, charla y a dormir oyendo los ruidos del sincola que evidentemente merodeaba la zona entre la vegetación.

Al otro día, matienzo tempranito y a la lancha con Lucas, Seba y Pablo para pescar donde la tarde anterior les había ido tan bien a los chicos. Llegamos a la zona de gatillo, y se ve que de mañana estaban medio perezosos los amarillos, pero con el correr de las horas empezaron a mostrarse.

Pablo despertó el pique con algunos doradillos, pero con Lucas y Seba aún no dábamos en la tecla, así que cruzamos a la costa de enfrente y de a poco se empezaron a dar los piques.


Yo arranqué aguas abajo, y por suerte se me dieron dos hermosos doraditos y bien combativos los guachos, que pedían línea a lo loco.


Cuando vuelvo donde estaban los chicos, Lucas había prendido un hermoso bichazo que sólo pude ver por foto, pero por el tamaño me imagino las corridas que le habrá regalado.


Después se cortó un poco el pique y fuimos volviendo. Probamos donde el día anterior Seba saco la tarucha grande, pero no estaban, aunque Seba le saco un lindo Dientudo Real, y el resto prendimos algunos doradillos más.


Seguimos volviendo en lancha, y con Lucas paramos en la misma isletita que
el día anterior pescamos con Seba, y nos regalo algunos dorados más a forma de despedida, sabiendo que pronto tendríamos que emprender la vuelta a casa.

Al medio día comimos un suculento asado acompañado con un sabroso pescado frito que cocinaron Lucas y el viejo de Seba. La peor parte…desarmamos la ranchada, y vuelta a casa a descansar después de dos hermosos días a pura pesca.




Disculpen la extensión del relato, espero no haberles aburrido tanto, pero así trato de transmitirles un poco más la experiencia que vivimos.

Un abrazooo. Nos vemos en el río.

RosRío.

31/08/2010

AUTOR: PEDRO AMELONG

Hola Gente!

Este Sábado y Domingo pasados anduvimos de pesca junto a Lucas y un grupo de amigos suyos (que pertenecen a la Peña Pesquera “El Carayá”: Gente de primera!!!) por la zona de la Boya 500. Saliendo desde Puerto Gaboto fueron unos 35 minutos de lancha.

Ya en la isla nos alojamos en las cabañas “Isla Margarita”, donde nos atendieron de muy buena manera, nos sentimos muy cómodos en el lugar, y compartimos relatos épicos de pesca con “Machi” que es uno de los dueños del lugar junto con su mujer.


Esa zona de islas que no conocía es realmente HERMOSA. Riachos y arroyos muy pero muy lindos, con mucha vegetación, algunos con muy lindas correderas, y otros con menos caudal debido a la bajante que viene marcando el río.


Los cursos que pescamos, si mal no recuerdo se llamaban: El Angelito, El Tabaco, y un par mas que no recuerdo bien.

Al principio no estuvo fácil el pique, probábamos en las correderas más fuertes, pero sin resultados. Supusimos que pueda ser porque la fuerza del agua no permitía bajar nuestras moscas a la profundidad donde se agazapa el dorado.
Así que nos fuimos moviendo en busca del pique, finalmente lo pudimos encontrar en un corte de agua, donde se veía que el riacho alimentaba una de las tantas lagunas del lugar.

La respuesta fue más que inmediata, y se notaba que el bicho estaba reacardumado. Era una cosa de locos, pique tras pique y sin parar. Así las cosas, fui cambiando a moscas algo más grandes con la intención de tentar a Mama o Papa dorado, pero se ve que andaban por otros lados, o que no supimos tentarlos lo suficiente (lo más probable supongo).

En esta entradita de agua fue donde los encontramos por primera vez:

Acá el Colo a full con spinning:


Habiendo pescado más que bien allí, nos mudamos al arroyo “El Angelito”, tratando de llegar a unos saltos que tiene el mismo, pero nos fue imposible porque el nivel del agua no nos lo permitía. Así que llegamos hasta donde pudimos, y si bien se veía mucha actividad de lo que parecían Taruchas, yo no pude pinchar ninguna, pero creo que Lucas pudo agarrar un par.


Muy bajo el nivel del agua, seguíamos caminando (sin piques) buscando un lugar donde se unía este arroyo con otro, y SI, efectivamente allí estaban de nuevo los muy salvajes. Nuevamente era una cosa de locos, pero había que tratar de poner la mosca bien donde se juntaban las dos corrientes de los arroyos, ya que más abajo o más arriba no picaban los muy guachos.

Otra vez cambié por moscas más grandes para ver si venían Papa o Mama pero sin resultados, sólo estaban los pibes. Lindo fue el julepe que me pegué cuando puse una mosca con ojitos de plomo que nadaba bien por el fondo, cuando de repente siento el pique, clavo con la línea y comenzó una corrida bien por el fondo del agua con lo que me imaginaba que había venido Papucho Dorado.

Costó un poco, hasta que al final asomo un cachorrito de Surubí que desgraciadamente estaba enganchado del lomo, por lo menos me llevé la emoción de las corridas.


Al otro día, después del vendaval de la ostia que soplo a la noche fuimos a recorrer otros arroyos, pero ya con el clima bastante mas frío y con BASTANTE viento, lo que complico algo la cosa, pero no nos quedamos sin pescar varios doradillos; en este caso más chicos que los del día anterior, con alguno que otro más respetable.


Los mosqueros éramos Lucas con caña #6, Horacio con caña #8, Seba con caña #8 (que hacía sus primeras armas en el Fly), y yo con mi cañita #6/7 a la que tantas emociones le debo.

Seba haciendo sus primeras armas y estrenando equipo nuevo:

Las moscas que mas nos rindieron fueron Deceivers de colores claros: tipo Charteuse con amarillo y rojo o naranja, o Charteuse con celeste, aunque con colores más oscuros también salían, pero no tanto.

Quiero destacar que estoy contentísimo con la línea Río Mainstream Bass, Pike & Panfish, que tanto me recomendaron para castear moscas grandes como para dorado, y con la que me resulta realmente agradable el casteo. La considero una muy buena inversión.

Desde ya que agradezco a Lucas por la invitación a la salida, y a sus amigos de “El Carayá”, quienes me hicieron sentir como uno más de los suyos, y realmente me mié de la risa entre asados y anzuelos.


El broche de oro, una hermosa fritanga de variada en la isla antes de volvernos, NO TIENE PRECIO Y NO LA PAGA UNA MASTER!JAJAJA :

Espero que les haya gustado, y que pronto se repita una salida de estas, que realmente fue de las mejores.

Un fuerte abrazooo. Nos vemos en el río.

RosRío.