LAS TRUCHITAS CORDOBESAS: UN SUEÑO CUMPLIDO!!!

Publicado: 03/06/2011 en PESCA, PESCA CON MOSCA
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Ya el año pasado me traía pensando en hacer una escapadita a Córdoba, pero no se pudo concretar, y simplemente me quedé con las ganas de tentar por primera vez a las truchas cordobesas.

Se ve que de tanto joder con ese viaje, al final Juan Cruz, que me habrá visto medio desesperado porque la temporada se me escapaba de las manos, me dijo de hacer un viajecito “Express” con las novias con rumbo a La Cumbre, y gracias a Dios esta vez, el último fin de semana de la temporada pudimos rajar a la ciudad mediterránea con la sola intención de convencer a estos bichitos de tomar nuestras moscas.

Así fue que el viernes alrededor de la 1 pm salimos para La Cumbre.

A último momento se sumaron mi hermano (Japo) y su novia, que irían en el D´Lorean (Sierra 1,6 que es una batata, pero te lleva y te trae!!jajaja) así que el viaje ya arrancaba de para bienes y no podía fallar.

Llegados a La Cumbre, paramos en la Hostal “Los Lirios”, donde nos recibieron de primera, y después unas buenas pizzas dormimos como bebés, para levantarnos temprano al otro día e ir hasta el río Pinto, donde comenzaría nuestra aventura de campamento y pesca.

Arribamos al Pinto, y ya su belleza y aguas cristalinas nos daban la bienvenida a un paisaje de río de montaña que nos sorprendía con sus correderitas, ollas, pozones, cascaditas….simplemente alucinante.

Mochilas al hombro (pesaditas para el que no está acostumbrado), y arrancamos la caminata siguiendo la silueta del río, por momentos caminando entre las piedras, por otros por senderos casi imperceptibles o haciendo camino al andar nomás, y con varias cruzadas del río de piedra en piedra, lo que daba comienzo a una aventura que ya desde el principio era apasionante.

Pasada la hora de caminata, y ya cuando el cansancio se hacía notar tanto fisicamente como en los tropiezos y metidas de pata al agua, y teniendo en consideración de que veníamos con las novias, decidimos parar donde pasaríamos la noche.

Ni bien llegamos, no pudimos resistirnos y armamos las cañas borrando el cansancio casi como por arte de magia. Cañita en mano, me dispuse a seguirlo a Juan que era el conocedor del lugar, y río arriba nos fuimos.

El Pinto se presentaba con ollas y pozones muy grandes, pero no se si por el nivel del agua o por el viento contra la corriente que había por la mañana, en los lugares más amplios la correntada era casi nula, lo que tiraba por la borda mis planes de pasear mis ninfitas y moscas secas por esos lados.

Así que arranqué con unos streamercitos con ojitos de plomo, para pescarlos tirando lo más lejos posible y recogiendo con tironcitos, pero los resultados eran nulos…y ya empezaba a desesperanzarme.

Seguimos aguas arriba por lugares fantásticos, piedras enormes que prácticamente había que escalar, y tirando a cada piedra prometedora que podría ser el escondite de las buscadas truchitas, pero seguía sin suerte.

Entonces, decidí meterle pilas al asunto, y me mandé sólo como loco malo para arriba, donde el río cambiaba sus grandes ollas y pozones, por ollitas más pequeñas con varias cascaditas y correderitas chicas, donde podría pescar tal como lo tenia planeado, con ninfitas y mosca seca, que era el sueño que tenia reservado para esa ocasión.

El viento paró, el sol asomó sus rayos, mi ninfita negra salió como flechazo directo al corazón de esa cascadita tan pequeña (arriba a la derecha en la foto), en la que siquiera podía imaginar que una truchita estuviera por allí, y el pique fue instantáneo!!!

Después de lo que habían sido mas o menos unas dos horas de puro tirar y tirar y sin resultados, ese piquecito significó para mi la alegría tan simple del sueño cumplido. Para mí el viaje ya estaba salvado, no podía borrar una sonrisita cómplice de mi cara, que sólo le daba las gracias a esa hermosa pichona de arco iris que devolví al agua con toda la esperanza de que vuelva a picar.

Como esa técnica había funcionado, no veía porque cambiarla, y a cada cascadita o lugar donde corría el agua, por mas chico que fuera, le mandaba con la ninfita negra, y así fue que pude sacar unas 4 más o menos.

Mi sorpresa fue cuando al lado de una cascadita, donde el agua medio como que remolineaba, se veía una truchita comiendo arriba. Si prendía una sola truchita con seca, ya seria “cartón lleno”, y nada más podría pedir o esperar del viaje, porque sinceramente ya me sentiría realizado.

Aguanté la tentación de mandarle con la ninfita, y até al tippet una Elk Hair Caddis (la vedette de la Sierras como me dijo Lucaluca) en color natural. Un par de casteos que no iban al lugar correcto, un par más que por la mala presentación terminaban con la mosca bajo el agua, y finalmente, ajustando un poco la puntería, el casteo y la presentación, se posó la mosca sobre la superficie del agua unos 50 centímetros arriba de donde se la veía comer a la muy picara, una mini deriva y la tomada suave de una truchita tan hermosa como chica.

Alcé al cielo la caña, baje suavemente la mano de la línea, y así pude tener literalmente la felicidad y la alegría en la palma de mi mano. Ya nada mas podía pedirle a este río Pinto, me hizo Feliz con tan poco y con tanto al mismo tiempo!!!

Pero, tratándose de pesca, uno se pone medio como insaciable vio, así que seguí pescando. Más adelante, ví otra truchita comiendo arriba, así que esta vez ya con un poco más de idea de cómo se planteaba la pesquita con la seca, presenté bien la Elk varias veces, y a pesar de verla comer arriba, no le prestaba atención a mi mosca. ¿Qué le pasaba a esta trucha que me decía que NO así tan en la cara?

Paré la maquina un toque y me puse a mirar, tal como dicen que hay que hacer los que saben. Me acerqué lo mas cauteloso que pude, y resulta que la guachita estaba comiendo lo que creo que eran unas “moscas de mayo” bastante pequeñitas y claras. Busqué en mi cajita, entre las sequitas que me había mandado Fernando López (de Bs.As.), y agarré la mosquita seca más chiquita y parecida que encontré. El tippet 5x casi no pasaba por el ojito del anzuelo de lo chica de esta mosca.

Al primer casteo, unos 30 cm aguas arriba de donde se la veía comer, casi sobre la cascadita que alimentaba esa ollita, y el pique fue inmediato!!! No, no, no lo podía creer de nuevo, otra truchita más, y con seca, que bueno looocooo!!!! Después de devolverla, se veía que seguían comiendo, y le tire varias veces más, y tuve un pique que no pude concretar, y unas tres veces mas la veía que picaba la mosca, pero no la podía clavar che. Habré estado unos 45 minutos en esa ollita mas o menos y no pude sacar ninguna mas!!jajaja….que bolu!!!

Ya cansado, dolido y con el hambre de no haber comido al medio día, me pegué la vuelta al campamento y lo encontré a Juan que no le aflojaba a las truchas, y me comentaba que había prendido un par lindas con spinning en unas ollas grandes que tienen unos lindos pozones, pero que no estaba fácil el pique.

Seguí camino y lo encontré a mi hermano que le tiraba con cucharita a unas truchitas, y que había visto una muy respetable, pero que no le daba ni bola, por mas que le pase la cucharita bien cerca. Así que me puse ahí mismo con secas, donde probé de todo, y sin resultados.

Ya en el campamento, me morfé unos buenos sanguches mientras anochecía, asi que buscamos leña y mientras hacía el asado, comimos una linda picada. Después llego un asado contundente como para recargar las pilas, que al otro día tendríamos que volver.

A la noche refresco bastante, pero nada que un VAT 69 a la orilla río y del fogón no pueda solucionar eh!!jajaja. A dormir temprano nomás.

Al otro día, me levante tipo 8.30 creo, y aproveché para ver si podía pescar alguna mientras los demás descansaban. Resulta que entre que estaba medio dormido, y que las piedras estaban mojadas por una leve llovizna, me pegué un patinón importante y quedé de culo en el agua helada, con lo que postergue la pesca para mas tarde!!!jajaja

Mi hermano y Nati partieron temprano para Rosario, y nosotros los despedíamos ya con el agua en el fuego para tomar unos buenos “Mateicos” per la matina, mientras la lluvia nos amagaba un poco, y las nubes bajaban más hacia nosotros.

Al mediodía, las chicas se ocuparon de un buen guiso que nos dio el envión que necesitábamos para emprender la vuelta, y con Juan armábamos las mochilas.

Mientras volvíamos, Juan no dudo en armar su cañita de spinning, y pudo sacar un par de truchas más, sumado a varios piques que parece que no eran del todo francos.

Al verlo, no aguanté, y a pesar de no haber armado mi cañita por miedo a romperla por pescar con las mochilas puestas y entre piedras, la armé igual, y me pude llevar la ultima truchita con la ninfa negra, que me dio la despedida de ese hermoso paisaje ribereño cordobés.

Volvimos a la hostería, pizza y cerveza artesanal en “The Owl”, nuevamente a dormir temprano, y al otro día, sin escalas a Rosario. Así terminó este hermoso viaje, lleno de alegrías y de tan buenos momentos entre amigos, que ya sabemos que es una receta que no falla.

Quiero agradecer a TODOS los que me ayudaron con sus consejos para poder pescar en Córdoba, al Secretario de Turismo de La Cumbre que nos facilitó los permisos de pesca que nos resultaba muy difícil conseguir, a Fernando López por haberme mandado esas moscas tan chiquitas que nunca hubiera podido atar, y que me resultaron extremadamente útiles, y por supuesto a Juan Cruz que fue el organizador y culpable de que todo se haga realidad!!!

El equipo que utilicé fue Caña: Kunnan Impreza #4, Línea: Scientific Anglers Air Cel WF #5, Leader: Río de 9 pies de 3x con tippet de 5x; Moscas: Ninfas negras (lastradas) en anzuelo #14 y #16, Elk Hair Caddis e imitación de May Fly.

Solo para cumplimentar otra vision del buen relato de pedro, desde que salimos como asustados rio arriba, buscando ollas “vírgenes” tirándole ninfas, pupas, streamers, de todo, pero naaaada che, fuimos buscado cada hueco, cada cascada, pero nada, hasta que llegamos a una olla muy linda larga y profunda, en donde el agua no corria, la ultima vez que había venido, en esta olla había tenido muchos piques, pero el rio era otro, ahí nos separmos, pedro siguio y yo quede ahí, sin pescar nada bueno, solo algunos piques de truchas muy pero muy chicas, algunas seguidas de cardúmenes, pero la ansiedad había podido con migo, ya ya me había hecho ver demasiado como para que una linda trucha se le anime a mi mosca, hasta que cambie la técnica, me fui del manual y consegui algunas capturas, era simple, tirar rio abajo, escondido, camuflado y haciendo el minimo movimiento posible, aunque la olla sea muy chica, aveces tirando dos o tres ollas mas abajo, y trayendo hasta la cascada, si contra corriente, y de esa forma logre dos lindas truchitas, el primer día, al atardecer, el cielo había clareado, y nos ayudo, pero no vimos eclosiones, vimos mojarras y ninfas pero muy poco bicho viniendo en el agua, la trucha las estaba buscando bajo las piedras o valla a saber uno en donde.

Aparte de las moscas utilizadas cabe destacar que algunos usamos cucharas, que puede parecer mas fácil que con mosca por la facilidad con que se logran distancias, pero el tiro debe ser certero, la tracción justa, solo hay una oportunidad para el pique, la trucha no debe tener ni la mas minima sospecha de nuestra existencia, se nota totalmente que le cree muchisimo menos que a la mosca, y la ataca solo por instinto y una unica vez, si no se logro la captura, no se lograra. Lo bueno es que las mas chicas se abstienen y le dan lugar a las medianas.

De los 5 que usamos cucharas al menos un rato, solo dos consiguieron piques y justamente fueron los que ya habian pescado en cordoba.

Un abrazo grande!!!

Nos vemos en el río, en este caso pescando sobre alguna piedra!!!

RosRío.

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comentarios
  1. rosrio dice:

    el pecari que esta colgado se ve que se trenzo con los perros del pùestero de la zona, por lo que vimos hay muchas huellas.

  2. titiiiii dice:

    Buenisimoooooo!!!!

    • gusbar dice:

      Fantastico relato, q lindo lugar, y que linda experiencia. Entiendo tu emocion poro. a mi me paso lo mismo hace dos meses nomas.

      Felicidades enserio

  3. Pedro dice:

    Muchas Gracias Gente!
    Me alegro que les haya gustado, realmente disfrute mucho del viaje y de cada momento del mismo!!!
    Un abrazooo!!!

  4. nemecio oscar blanco dice:

    muy linda salida che que sueryte que pudieron disfrutar tan lindo lugar y esa jarra de cerveza me mato.-.

  5. lucas dice:

    Que grande el nutricionista!!! y la banda muy lindas fotos!!!

  6. Pedro dice:

    Si Lucas, el nutricionista, como siempre muy pendiente y preocupado por el balance de nuestras dietas!!!juajuajua
    Si te agarra dormido, capaz que te muerde un dedo ese guacho!!!jajaja
    Un abrazooo!!!

  7. Que buena pesca! Y muy buen relato!

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